La situación epidemiológica en la zona urbanizada de las ciudades modernas justifica una atención elevada a la prevención de las enfermedades infecciosas y el aumento de los requisitos de calidad de las medidas de desinfección, orientadas a la destrucción de patógenos presentes en los objetos, siendo estos un foco de transmisión.

El problema de las infecciones hospitalarias en los últimos años ha cobrado una gran importancia para todos los países del mundo. La alta tasa de crecimiento de las instituciones médicas, la creación de nuevos tipos de equipos médicos (terapéutico y diagnóstico), el uso de los fármacos contemporáneos que tienen efectos inmunosupresores, la inmunosupresión artificial durante los trasplantes de órganos y tejidos, entre muchos otros factores aumentan el riesgo de la propagación de las infecciones entre los pacientes y el personal médico de los centros de salud.

La evidencia científica moderna permite constatar que las infecciones nosocomiales surgen al menos entre un 5 a un 12% de los pacientes que llegan a los hospitales. Por ejemplo, en Estados Unidos cada año se registran más de 2 millones de enfermedades de proveniencia sanitaria. En Alemania se estiman entre 500.000 a 700.000 personas infectadas por transmisión nocosomial, las cuales constituyen aproximadamente el 1% de la población de este país. En EE.UU cerca del 25% de los 120.000 pacientes infectados que han adquirido la enfermedad en hospitales mueren, dando pie a que los especialistas determinen las infecciones nocosomiales como su causa principal de fallecimiento.

El peligro radica unicamente en la resistencia de los microorganismos infecciosos a los antibióticos y/o desinfectantes, en donde como consecuencia se origina la preservación de la virulencia durante un tiempo prolongado en la fase de polvo de aerosoles de aire.

El riesgo de infecciones nosocomiales es un gran problema para todos los tipos de hospitales. Más del 50% de las infecciones nosocomiales se transmiten por vía aérea y son capaces de infectar no sólo a los pacientes, sino también el personal del hospital. Si nos centramos en los niveles de infecciones nosocomiales, el primer lugar lo ocupan las infecciones purulentas/sépticas, que representan entre el 60 y 85% del total de ellas. Para el caso de las salas quirúrgicas, el 92% de los casos han sido en base a estas mismas infecciones.

Los principales patógenos de las infecciones nosocomiales en los hospitales de cualquier destino son los Estafilococos (principalmente Staphylococcus aureus, luego Staphylococcus epidermidis y Staphylococcus saprophyticus), las bacterias Gram-negativas (Escherichia coli, Proteus, Klebsiella, Enterobacteriaceae, Pseudomonas aeruginosa, etc.), los virus respiratorios, los hongos del género Candida y los hongos del género Aspergillus (en la mayoría de los casos causan aspergilosis broncopulmonar alérgica (ABPA), aspergiloma y aspergilosis pulmonar invasiva (API). La mayoría de la gente inhala las esporas de Aspergillus todos los días, pero aspergilosis se desarrolla principalmente en las personas con sistema inmune debilitado, siendo la causa principal de muerte en la leucemia aguda y durante el trasplante de hemocitoblastos).

Las infecciones nosocomiales agravan el estado general de los pacientes y aumentan la duración de la estancia hospitalaria en un promedio de 6-8 días. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la tasa de mortalidad en el grupo de los pacientes con infecciones nosocomiales, es significativamente mayor (10 veces o más) a la tasa de mortalidad entre grupos similares entre los pacientes pero sin infecciones nosocomiales.

La eficacia de la lucha contra las infecciones nocosomiales es determinada por el nivel de tecnologías y el profesionalismo de los equipos con los que las instituciones médicas implementan sus espacios, así como también el cumplimiento estricto de los requisitos del régimen contra la epidemia. En los centros de salud, independientemente de su perfil, deben realizarse 3 requisitos fundamentales:

  • Minimizar la posibilidad de introducción de la infección.
  • Exclusión de las infecciones intrahospitalarias.
  • Eliminar la posibilidad de que la infección se propague fuera de los centros de salud.

La importancia de la prevención de las infecciones nosocomiales aumenta drásticamente durante la transición a los principios de seguridad social. Para la prevención de las infecciones nosocomiales es necesario el otorgamiento de las licencias a las instituciones médicas, ya que mediante éstas se puede imponer la responsabilidad legal a todos los centros médicos por cualquier tipo de infección nosocomial.

Estas licencias otorgan un aumento en la eficiencia de las medidas de desinfección y racionalización de los principios básicos de higiene hospitalaria.
Una de las etapas de cumplimiento de los requisitos, es el equipamiento de los centros de salud con los dispositivos modernos de desinfección y limpieza de aire. La aplicación práctica de las soluciones presentadas necesita requisitos estrictos para estos dispositivos: además de la eficacia bactericida, el equipo debe tener bajo consumo de energía, dimensiones pequeñas, facilidad de uso y por supuesto un alto nivel medioambiental, en donde no se altere la composición física y química de aire.

También es necesario limpiar el aire de las partículas de polvo, alergenos, sustancias tóxicas y olores. Esto es importante no sólo durante las operaciones, sino también, por ejemplo, en las salas de cirugía purulenta para el trabajo cómodo del personal, así como en el caso de condiciones externas desfavorables, tales como el smog.

De acuerdo con las normas internacionales la eficiencia de la detención de los microorganismos por los filtros debe ser de no menos del 95%. Las partículas biológicas de aerosol se difieren de otras partículas según sus características especiales: tamaños individuales, formas, densidad de la célula viva y membranas específicas, condiciones especiales de adherencia con los materiales, capacidad de moverse de forma independiente y soportar los efectos adversos. Los fabricantes de los filtros casi no tienen en cuenta estas características, y los microorganismos se consideran únicamente como las partículas mecánicas.

Es necesario tener en cuenta el hecho de que las partículas biológicas son organismos vivos y dinámicos que no pueden vivir sin sustrato. La capacidad de las bacterias y protozoos al movimiento definido es causado por la presencia de diversos tipos de flagelos y pilis en la superficie y con la ayuda de estos las bacterias se mueven. Algunas de ellas además emiten mucosidad. Las bacterias móviles se trasladan hacia los atrayentes químicos (sustrato), y se esconden de repelentes químicos (agentes enemigos). Las bacterias móviles por si mismas pueden liberarse de la unión a las fibras de los filtros y volverse hacia el flujo de aire y por lo tanto, moverse a lo largo de las fibras en busca de la humedad y nutrientes. Es por este motivo que los filtros de equipos poco profesionales no son destinados a detener las partículas de tamaño menos de 0,3 micras, siendo estas las dimensiones de la mayor parte de las nanobacterias y los virus, por lo que muchos de los microorganismos que pasan son agentes de infecciones nosocomiales.

La concentración de las partículas biológicas conduce a la aceleración de la reproducción y “germinación” a través del filtro. Los organismos precipitados se multiplican y crecen penetrando a través de la capa de los filtros en el aire. Existe el riesgo de que se desarrolle moho, si es que sucede una condensación de la humedad en los filtros y no exista una limpieza insuficiente. La reproducción de microflora conduce a una intensa obstrucción de los poros de los filtros y produce una disminución fuerte de la capacidad de filtración. En estos casos, la concentración de las partículas de origen biológico puede ocurrir más en la salida del filtro, que en su entrada.

La tecnología de la limpieza y desinfección de aire TION es ampliamente utilizada para prevenir las infecciones nosocomiales, tuberculosis, gripe e IRA (Infección respiratoria aguda).

Los recirculadores – desinfectadores de aire TION A limpian el aire con la eficiencia del 99,99% de todos los tipos de contaminantes:

  • Microbiológicos (virus, bacterias, hongos)
  • Químicos (sustancias cancerígenas, tóxicas, olores, etc.)
  • Mecánicos (productos de la combustión, alérgenos, polvo, etc.)

Los Recirculadores – Desinfectadores de aire TION A corresponden a las normas internacionales modernas de desinfección de aire. Estos equipos son fabricados en la empresa científica e industrial innovadora de Rusia y hasta la actualidad, son elaborados según la única tecnología en el mundo que permite realizar una limpieza integral del aire. La ventaja principal que garantizan los dispositivos es la purificación completa de todos los factores negativos, incluso humo y productos de combustión: 99% de desinfección e inactivación de microorganismos, y más del 95% en filtración.

La limpieza de aire se realiza en 4 etapas:

  1. El aire se filtra, impidiendo la entrada de polvo, pelo y material particulado grande.
  2. El aire entra en el bloque electrostático en el que se realiza la precipitación electrostática, aquí es en donde se produce el impacto por la electricidad sobre las partículas de polución que son atraídas por el filtro y se precipitan en él.
  3. Los microorganismos vivos, incluyendo los agentes patógenos, son influidos por el ozono en la concentración precisa para inactivarlos (matarlos).
  4. La limpieza de adsorción – catalítica: los sorbentes y catalizadores eliminan el resto de las sustancias nocivas y olores. El filtro no deja pasar el ozono fuera, preservando así la proporción existente de los gases en el aire. Gracias a este sistema de limpieza de aire, se mueren los microbios, que son resistentes a la radiación UV.

TION A también tiene otras ventajas:

  • Sólo es necesario hacer cambios de filtros una vez al año, además el dispositivo se encarga de notificar en su pantalla sobre la necesidad de reemplazarlos con hasta 2 meses de anticipación.
  • Es fácil de limpiar su superficie ya que tiene cuerpo liso.
  • Tiene un bajo consumo de energía: menos de una bombilla común (25W).
  • Tiene un bajo costo, si tenemos en cuenta la energía y composición necesaria de reemplazo.
  • Otorga bienestar ambiental al personal y los pacientes.

La esfera de aplicación de la tecnología TION para limpieza y desinfección del aire:

  • Hospitales / Clínicas
  • Casas de Maternidad
  • Centros perinatales
  • Centros Médicos
  • Centros de diagnóstico
  • Asesoramiento de mujeres
  • Balnearios / Sanatorios
  • Laboratorios
  • Morgue
  • Clínicas dentales
  • Prácticas privadas
  • Farmacias
  • Dispensarios

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